Impago de alquiler: ¿Qué hacer si tu inquilino no paga?
El impago del alquiler es una situación preocupante para cualquier propietario. Si tu inquilino ha dejado de pagar la renta, es fundamental actuar con rapidez y dentro del marco legal para evitar pérdidas económicas. En este artículo te explicamos paso a paso qué hacer en caso de impago de alquiler y cómo protegerte ante futuros inconvenientes.
¿Cuándo se considera impago del alquiler?
El impago de alquiler ocurre cuando el inquilino no abona la renta en el plazo acordado en el contrato de arrendamiento. Generalmente, se otorga un margen de varios días tras la fecha de vencimiento antes de considerar que existe un retraso significativo. No obstante, a partir del primer mes sin pago, se recomienda tomar medidas inmediatas para evitar que la deuda se acumule.
Paso 1: Contactar con el inquilino
Antes de iniciar cualquier acción legal, es recomendable intentar un contacto amistoso con el inquilino. Puede tratarse de un olvido o un problema puntual de liquidez que pueda resolverse mediante un acuerdo de pago. Para ello:
- Llama o envía un mensaje recordatorio.
- Envía un burofax con acuse de recibo para dejar constancia de la comunicación.
- Fija un plazo razonable para que abone la deuda.
Si el inquilino responde y muestra intención de pagar, se puede negociar una fraccionación de la deuda o una extensión del plazo. Sin embargo, si el impago persiste, es momento de tomar medidas legales.
Paso 2: Enviar un burofax de requerimiento de pago
Si el inquilino no responde o sigue sin pagar, es importante enviar un burofax con requerimiento de pago. Este documento tiene validez legal y puede ser usado como prueba en caso de que el asunto llegue a juicio. En el burofax debes incluir:
- Datos del arrendador y arrendatario.
- Fecha del contrato de arrendamiento.
- Monto adeudado y fechas de los impagos.
- Plazo máximo para regularizar la situación.
- Advertencia de posibles acciones legales en caso de incumplimiento.
Este paso es crucial porque si decides iniciar un proceso de desahucio, el juez podría exigir prueba de que intentaste solucionar el problema previamente.
Paso 3: Presentar una demanda de desahucio
Si el inquilino sigue sin pagar y no responde al burofax, el siguiente paso es presentar una demanda de desahucio por impago de alquiler. Para ello, es recomendable contar con un abogado especializado en derecho inmobiliario. El procedimiento consta de:
- Presentación de la demanda en el juzgado correspondiente.
- Notificación al inquilino de la demanda y del requerimiento de pago.
- Juicio de desahucio, en caso de que el inquilino se oponga a la demanda.
- Lanzamiento o desalojo si el inquilino no abandona voluntariamente la vivienda.
El tiempo que tarda el procedimiento varía, pero suele durar entre 4 y 6 meses, dependiendo de la carga de trabajo del juzgado y si el inquilino presenta alegaciones.
Paso 4: Reclamación de la deuda
Además del desahucio, puedes reclamar judicialmente la cantidad adeudada mediante un procedimiento monitorio. Este proceso es rápido y económico, y permite obtener una orden judicial de pago. En caso de que el inquilino siga sin pagar, podrías embargar sus bienes o cuentas bancarias.
¿Cómo evitar futuros impagos de alquiler?
Para prevenir problemas de impago, es fundamental tomar medidas desde el inicio del arrendamiento:
- Realizar un estudio de solvencia del inquilino, solicitando nóminas o aval bancario.
- Exigir una fianza equivalente a uno o dos meses de alquiler.
- Contratar un seguro de impago de alquiler, que garantiza el cobro de la renta en caso de morosidad.
- Redactar un contrato claro y detallado, especificando plazos de pago y consecuencias en caso de impago.
El impago del alquiler puede generar serios problemas económicos para los propietarios, pero siguiendo estos pasos es posible recuperar la vivienda y la deuda de forma legal. Si tu inquilino no paga, actúa con rapidez, documenta cada paso y consulta con un abogado especializado en desahucios. Además, para evitar futuras complicaciones, es recomendable tomar precauciones antes de alquilar la vivienda.




