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¿Vale la pena contratar un seguro de impago en alquiler vacacional?

Alquilar una vivienda durante el verano puede ser una excelente fuente de ingresos, especialmente si se encuentra en una zona turística o de alta demanda. Sin embargo, los propietarios también se enfrentan a ciertos riesgos, como daños a la propiedad o impagos por parte de los inquilinos. Ante esta realidad, muchos se preguntan: ¿vale la pena contratar un seguro de impago en alquiler vacacional?

En este artículo exploramos qué cubren estos seguros, en qué casos son recomendables y qué alternativas existen para proteger tu inversión.

¿Qué es un seguro de impago en alquiler vacacional?

Un seguro de impago de alquiler es una póliza diseñada para cubrir al propietario en caso de que el inquilino no pague la renta acordada. Este tipo de seguro es habitual en contratos de alquiler de larga duración, pero también existen opciones adaptadas a los alquileres temporales o vacacionales, aunque no son tan comunes ni ofrecen las mismas garantías.

Las pólizas para alquiler vacacional suelen combinar cobertura de impagos con protección frente a daños, responsabilidad civil e incluso asistencia legal en caso de conflictos.


¿Qué cubre este tipo de seguro?

La cobertura varía según la aseguradora y el producto contratado, pero generalmente puede incluir:

  • Impago de la renta: en caso de que el huésped incumpla el pago, la aseguradora asume el coste, con ciertos límites (días máximos o importe total).
  • Daños al inmueble: cobertura frente a desperfectos causados por los inquilinos durante su estancia.
  • Gastos jurídicos: en situaciones de conflicto o necesidad de reclamación judicial.
  • Asistencia 24 horas: en caso de averías urgentes o problemas legales.

Es importante leer la letra pequeña: muchas aseguradoras solo cubren el impago si se ha firmado un contrato por escrito, si hay prueba del intento de cobro, y si se han seguido ciertos protocolos de verificación del inquilino.


¿Vale la pena contratarlo en alquileres de corta duración?

La respuesta depende de varios factores:

1. Duración y frecuencia del alquiler

Si solo alquilas tu vivienda una o dos veces al año, el coste del seguro podría no compensar. Sin embargo, si tienes un alquiler vacacional activo durante todo el verano o todo el año, el riesgo se multiplica y una póliza puede ser una herramienta útil para proteger tus ingresos.

2. Tipo de huésped y canal de captación

Los alquileres gestionados a través de plataformas como Airbnb, Booking o Vrbo ya cuentan con ciertos mecanismos de protección. Por ejemplo, Airbnb ofrece una cobertura de responsabilidad de hasta 3 millones de dólares para daños, aunque no garantiza el cobro de rentas si el huésped se marcha antes de pagar.

Si gestionas tus reservas de forma directa o por canales alternativos, es más recomendable contar con un seguro de impago, ya que el riesgo es mayor.

3. Ubicación y valor del inmueble

Una vivienda en una zona premium, con un alquiler elevado, puede justificar la contratación del seguro para evitar pérdidas significativas ante cualquier incidente.

4. Coste de la póliza

Los precios pueden variar mucho, pero suelen oscilar entre los 100 y los 250 € anuales, dependiendo de las coberturas. Algunas compañías ofrecen también seguros por estancia o por semanas, ideales para alquileres puntuales.


Ventajas de contratar un seguro de impago en alquiler vacacional

  • Tranquilidad para el propietario: reduces el estrés ante situaciones imprevistas.
  • Cobertura legal: tienes respaldo jurídico en caso de conflicto.
  • Protección integral: algunos seguros cubren también robos, daños o gastos derivados de cancelaciones.

Inconvenientes o limitaciones

  • No todos los seguros cubren estancias cortas. Es importante verificar si el producto está diseñado para alquiler vacacional y no solo para larga estancia.
  • Requisitos exigentes. Algunas aseguradoras exigen comprobaciones previas del inquilino o la firma de contratos específicos.
  • Coberturas limitadas. En ocasiones, la protección frente a impagos no cubre el 100% de las rentas o solo se activa a partir de cierto número de días.

Alternativas para proteger tu alquiler vacacional

Además del seguro, existen otras medidas que puedes adoptar para reducir riesgos:

  • Plataformas seguras: utilizar portales con sistemas de pago protegidos y valoraciones de los usuarios.
  • Pago anticipado: solicitar el 100% del pago antes del check-in o una fianza como garantía.
  • Contratos por escrito: incluso en alquileres cortos, firmar un contrato claro es clave.
  • Control de accesos y supervisión: sistemas de domótica, cámaras exteriores y revisión de la vivienda tras cada estancia.

Conclusión: ¿es una inversión inteligente?

Contratar un seguro de impago en alquiler vacacional puede ser una decisión rentable si gestionas varias reservas al año, si el valor del alquiler es alto o si lo haces por canales donde no existe una protección garantizada.

No obstante, no todos los propietarios lo necesitan. Evalúa tus circunstancias, compara precios y coberturas y, sobre todo, considera el seguro como una herramienta complementaria dentro de una gestión responsable y profesional de tu alquiler.